








De la Caña al Corazón del Licor
Nuestros licores nacen de la caña de azúcar, cuidadosamente seleccionada y transformada a través de un proceso de destilación artesanal que preserva la pureza y el carácter de cada gota.









Somos una finca con historia, donde el campo, la caña y la familia se unen para crear algo único. En Don Augusto, cada visita es una inmersión en la tradición: conocerás cómo se produce el licor, recorrerás nuestros paisajes y descubrirás por qué este lugar sabe distinto.
Producción 100% artesanal con productos totalmente naturales desde su sembrado de la caña hasta su barrica de roble para convertirse en un delicioso ron y aguardiente.
Nuestro aguardiente es el resultado de una destilación cuidadosa que conserva la fuerza natural de la caña, el carácter de la tierra y la pureza del proceso artesanal. Su sabor firme, ligeramente dulce, y su aroma vegetal transportan al corazón de La Finca El Vergel.
Ron de finca, caña auténtica, sabor maduro. Añejo en barricas y destilado con orgullo campesino. Un licor que habla con elegancia y se bebe con respeto.









Nuestros licores nacen de la caña de azúcar, cuidadosamente seleccionada y transformada a través de un proceso de destilación artesanal que preserva la pureza y el carácter de cada gota.









Durante el recorrido aprenderás sobre el cultivo de caña, tipos de cañas que se cultivan en la región, proceso de extracción del jugo de caña, proceso de fermentación, destilación y maduración de licores.







Disfruta cócteles únicos preparados con licores de caña destilados en la finca y frutas frescas de la región.
Lo mejor de la cocina campesina con platos tradicionales servidos al estilo de finca: preparados en leña, con ingredientes frescos y recetas que conservan el auténtico sabor de nuestra tierra.
Vive un recorrido guiado para conocer nuestra historia y el proceso de nuestra caña. Explora el arte de la destilación, visita el trapiche y prueba nuestros productos en un viaje lleno de tradición y aprendizaje.
Explora senderos entre cañaduzales, respira aire puro y admira vistas que te conectan con lo esencial; un entorno natural perfecto para relajarte, inspirarte y capturar momentos inolvidables.
Un recorrido especial para dos, donde descubrirán el proceso artesanal de la caña y degustarán licores únicos en un ambiente acogedor.
Ideal para compartir entre amigos: un tour lleno de tradición, risas y la mejor experiencia de cata de licores paneleros.
Un plan para toda la familia, combinando el mundo panelero con la tradición de la caña y degustaciones adaptadas para grandes y chicos.
Un recorrido corto pero lleno de sabor, perfecto para quienes desean conocer la esencia de la finca y probar sus licores.
En el corazón de Villeta, Cundinamarca, un joven de tan solo 12 años llamado Don Agustín migró en busca de un mejor futuro. Fue en la hacienda Payandé, entre extensos cañaduzales y trapiches movidos por agua, donde el dulce aroma de la miel marcó sus primeros aprendizajes en la producción de panela. Sin saberlo, estaba descubriendo lo que más adelante se convertiría en su mayor fortaleza y legado.
Con manos firmes y un espíritu emprendedor, Don Agustín aprendió a trabajar la tierra, y en ese camino conoció a Adela, quien se convirtió en su compañera de vida y madre de una hermosa familia. Gracias a su esfuerzo incansable, logró adquirir una pequeña parcela, donde dio inicio a la producción artesanal de panela, utilizando trapiches movidos por mulas: símbolo de una tradición que comenzaba a tomar forma.
En medio de grandes dificultades
En medio de crecientes disputas políticas que teñían de rojo a Colombia y desgarraban a familias enteras, nacieron doce hijos. Forjados en la adversidad, con esfuerzo y determinación, cada uno de ellos puso sus manos al servicio del trabajo, contribuyendo al crecimiento de esta noble industria panelera.
La dedicación de Don Agustín floreció en su hijo, Agustín, quien heredó el amor por el campo, modernizando la producción al implementar trapiches de motor, y manteniendo intacto el espíritu familiar.
Tras décadas de historia, la nueva generación decide explorar nuevos caminos. Así nace Don Augusto, una línea de licores artesanales que celebra la dulzura de la caña y la esencia de la cultura campesina. Un homenaje líquido a nuestras raíces.
Hoy, seguimos destilando con orgullo. Cada botella de Don Augusto es el resultado de un cuidadoso equilibrio entre el carácter firme de la caña y la suavidad que enamora paladares.
Don Augusto no es solo un licor: es historia, es tradición, es amor por lo nuestro.

















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